A la hora de enfrentarnos a cualquier situación, el primer proceso que debemos hacer es sacar un significado personal de dicha situación, está conclusión que extraemos nos dicta cual es el “mejor” comportamiento a desarrollar para poder gestionarla.

Si bien es cierto que generalmente solemos ser eficaces a la hora de extraer significados y conclusiones de las situaciones que vivimos, hay veces que caemos en errores de pensamiento que nos complican nuestra manera de pensar y nos hacen más difícil enfrentarnos a ellas. Los errores más comunes son los siguientes:

Hipergeneralizacion: Es el pensamiento por medio del cual de una situación vivida pensamos que todas las situaciones parecidas tendrán el mismo desenlace. Este pensamiento es el típico que tenemos cuando  alguien le proponemos un plan y pensamos “le caigo mal a todo el mundo” “nadie quiere quedar conmigo”.

Filtraje: Es la tendencia a ver solo los aspectos negativos de una situación minimizando o negando los aspectos positivos de la misma. Este patrón de pensamiento está asociado  con los estados depresivos en los que se tiende a resaltar lo negativo y a obviar lo positivo. Un ejemplo típico de esta forma de pensar la encontramos cuando hemos tenido un gran día pero al final nos ha surgido un contratiempo y este  tiñe todo de un sentimiento negativo.

Pensamiento polarizado: Es el pensamiento que nos lleva a ver las situaciones en una dimensión dicotómica, es decir, ver las cosas buenas o malas, positivas o negativas, todo o nada, perfectas o imperfectas sin ver los puntos intermedios o los matices. Encontramos este tipo de pensamiento cuando nos enfrentamos a una tarea y si no sale perfecta pensamos que es un completo desastre.

Culpabilidad: Este tipo de pensamiento nos lleva a pensar que somos culpable de todo lo que pasa a nuestro alrededor, incluso aunque no tengamos ningún vínculo.

Personalización: Este es el pensamiento que nos lleva a compararnos con los demás en todos los aspectos, y a pensar que todo lo que pasa tiene que ver con nosotros sea esto no no cierto.

Interpretación del pensamiento: Es la tendencia de interpretar los las intenciones y los sentimientos de los demás sin base alguna. Tratamos de “leer” la mente de los demás suponiendo lo que están pensando. Un ejemplo de esto lo tenemos cuando en una reunión de amigos un par se están riendo y pensamos que se ríen de nosotros.

Catastrofismo: Este pensamientos es quizás uno de los más peligrosos ya que con él, en nivel de ansiedad aumenta exponencialmente, es lo que comúnmente llamamos los Y si…? y si pasa esto? Y si pasa lo otro?. Es el pensamiento que lleva a ponernos en el peor de los escenarios posibles. Por ejemplo si un amigo se retrasa y pensamos: ¿y si ha tenido un accidente?

Los debería: Este es otro de los pensamientos más destructivos que podemos tener. Con este pensamiento establecemos unas normas rígidas que nosotros los demás e incluso los acontecimientos deberían cumplir. Esto en la práctica es muy complicado ya que a veces para poder gestionar situaciones tenemos que romper alguna regla y más cuando en una misma situación operan reglas excluyentes, esto genera mucha frustración y autocrítica.

Etiquetas globales: Es la tendencia a hacer una designación general de los demás o de nosotros mismos sin tener en consideración las otras múltiples facetas que integran a las personas y dejarnos llevar por esta etiqueta. Por ejemplo nos presenta a una persona y concluimos que es un estúpido o un grosero y nos dejamos llevar por esta etiqueta. Esta es la sobre la que se asientan los prejuicios hacia los demás.

Recompensa divina: Es la tendencia a creer que las cosas mejoraran mágicamente sin que nosotros hagamos nada por generar un cambio.

Estos son solo algunos de los muchísimos pensamientos destructivos que existen.
Si te sientes hundido en estos pensamientos no dudes en pedir ayuda a un profesional de la salud mental.

Por NotiRed34

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